Nueva Vida

Como dos nuevas vidas pueden añadir combustible al juego

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By Macarena Aguirre Estalella, Andres Pavia & Robby Veronesi / Bowie Baysox | August 22, 2018 12:00 PM

La ciudad de Santo Domingo en la República Dominicana fue fundada en 1498 y es, en la actualidad, la ciudad de asentamiento europeo más antigua en América.

La tradición y la historia se extienden desde las calles adoquinadas del centro del distrito histórico hacia las afueras, a través de los numerosos barrios y comunidades dentro de las fronteras de la ciudad.

Esta gran ciudad es el hogar de la primera base de los Baysox, Aderlin Rodríguez, cuyo viaje a su actual parada en Bowie, MD, comenzó en las calles de uno de esos barrios.

"Yo creo que no hay mayor lugar para crecer," dijo Rodríguez. "El clima es siempre caliente y tropical y poder crecer con mi gente es especial."

No es ningún secreto que el deporte del béisbol reina en la República Dominicana. Desde pequeños, los niños juegan con bates y empiezan a lanzar pelotas.

"Yo empecé a jugar cuando tenía 5 años," dijo Rodríguez. A mi hermano y a mí nos gustaba jugar por el barrio. Casi siempre llegábamos tardeo a hacer la tarea de la escuela y mi madre siempre se enfadaba.

Mi abuelo era el que nos llevaba al campo de beisbol. Al principio, era como un castigo llevarnos allí, para que no estuviéramos por las calles mucho tiempo."

Lo que pudo haber comenzado como una táctica para que los chicos no se metieran en problemas, se convirtió rápidamente en algo mucho más impactante.

"El beisbol es el deporte número uno en Dominicana y probablemente esa sea la razón por la que me gustaba cuando era pequeño," dijo Rodríguez. "En un momento, se convirtió en parte de mi vida. Empezó a ser más que un juego. Eso es lo que amo del beisbol.

Sin duda, no hizo daño tener un hermano mayor que le mostrara al joven Aderlin la ruta de convertir el béisbol en una carrera.

"Mi hermano (Mario) es mayor que yo," dijo Rodríguez. "Al principio, no sabíamos nada sobre la posibilidad de ser peloteros profesionales. Él fue el primero que lo hizo y firmo con los Giants cuando tenía 17 años. Así que, de algún modo seguí sus pasos. Así es como aprendí sobre ser un pelotero profesional e intentar llegar a las grandes ligas, al igual que como vivir mi sueño.

"La primera vez que alguien me vio, no era una prueba (tryout). Yo tenía 13 o 14 años. Estaba jugando y se empezaron a fijar en el talento que podía tener. Mas adelante, con 14 o 15 años, ahí es cuando empecé a trabajar más duro para intentar convertirme en un pelotero profesional."

El sueño se hizo realidad en 2008, cuando Rodríguez firmo con los New York Mets. Su debut profesional llego en 2009 en St.Lucie, Fla., como miembro de la Gulf Coast League Mets. Por primera vez, Rodríguez jugaba beisbol profesional en Estados Unidos.

"Al principio es difícil por el idioma," dijo Rodríguez. "Todo es difícil para comunicarse con la gente. A veces, quieres pedir comida, o los entrenadores quieren darte algún tipo de información directa, pero se complica porque no sabes hablar (el idioma). Estar lejos de mi familia fue difícil también, porque era la primera vez que estaba lejos de ellos.

"Sin embargo, empezó a ser más fácil. En 2008, vine para un mes de introducción a la liga y después, al año siguiente, vine para Spring Training (pretemporada). Año tras año, te vas acostumbrando y se convierte en algo normal para ti."

Ahora, en su décima temporada como jugador de beisbol profesional, Rodríguez se ha convertido en un veterano en el campo y en el vestuario. Recientemente, ha ocurrido un cambio más en su historia.

Aderlin conoció a su mujer, Albacruz, por una conexión familiar. Original de Santiago, al norte de la Republica Dominicana, Albacruz es la prima de la mujer de Mario, el hermano mayor de Aderlin. Se conocieron por primera vez, durante unas vacaciones en Santo Domingo.

A principios de junio de 2018, mientras los Baysox se embarcaban en un viaje solitario a Portland, Maine, Rodríguez estaba en el hospital con Albacruz. Bowie estaba ocupado ganando dos de los tres partidos jugando contra los SeaDogs, mientras Aderlin y Albacruz veían nacer a sus dos bebes.

Vinieron al mundo los mellizos Adaiah y Emanuel. La primera base de los Baysox se había convertido en padre.

"Estaba feliz," dijo Rodríguez. "Estaba con mi hermana y mi mujer. Cuando tuvimos noticias (de que esperábamos hijos), no nos lo esperábamos y el momento cambio mi vida para siempre. Yo creo que para mí es lo más importante que he conseguido en mi vida. Es incluso más especial cuando no lo esperas."

En cuanto al beisbol, su temporada también cambio para mejor. Rodríguez estaba bateando a .197 en abril y .242 en mayo, pero junio resulto ser un poco diferente. El nuevo padre bateo .313 con seis home runs y 22 RBI durante el tercer mes de la temporada. Sus RBI y home runs de ese mes, fueron más que los de los dos primeros meses de temporada combinados.

¿Coincidencia? No lo parece.

"A veces, hay cosas que te afectan y hay cosas que no sientes" dijo Rodríguez. "Yo pensaba que estaba (jugando) igual de bien que ahora. Yo no sentí la presión, pero no es lo mismo tener la fecha pendiente de cuándo vienen, que ella este bien, que ahora saber que ellos ya están sanos y bien. Pero, según los números (mi juego) ha cambiado, sí parece diferente."

Puede que Rodríguez haya mantenido el mismo golpeo que durante las dos temporadas pasadas le hacía ser una potencial amenaza en la alineación de Bowie, pero el juego de beisbol en general ha cobrado un nuevo significado con sus mellizos en el mundo.

"Cambia porque tienes que encargarte de otros ahora y, al mismo tiempo, quiero vivir como un ejemplo y ser el mejor padre para ellos. Cuando me levanto, solo quiero asegurarme de que están bien. Es un cambio total de vida."

La distancia entre Rodríguez y su familia es mayor de la que a cualquier padre le gustaría, pero el papel que juega Albacruz en esta nueva vida hace que la situación funcione para Aderlin.

"El beisbol es mi vida," dijo Rodríguez. "Yo puedo estar centrado en mi trabajo sabiendo que ellos están bien con su madre. Así que, lo disfrutare cuando llegue el momento de estar con ellos, por ahora estoy centrado en mi trabajo.

"Ella es una mujer fuerte," dijo Rodríguez. "Dios me bendijo con la (mujer) que mejor me va. Ella siempre ha estado ahí para mí en los momentos difíciles y los buenos también. Quiero ser el mejor (padre) que puedan tener, pero sé que mis hijos tienen la mejor madre posible".

En el período de aproximadamente una década, la historia de Rodríguez pasó de ser la de un joven de 16 años que hizo su primer viaje a un nuevo país a la de convertirse en padre. Lo que comenzó como un sueño para convertirse en un jugador de béisbol profesional se ha transformado en algo mucho mayor.

"La mente si es diferente," dijo Rodríguez. "Yo antes veía el beisbol como lo numero uno en mi vida se puede decir, pero ya ellos son mucho más importantes que el beisbol. Ahora sé que, aunque el beisbol se acabe mañana, ya yo tengo algo, les tengo a ellos. Antes ya tenía (algo), pero con ellos eso es más importante que todo (lo demás)."

This story was not subject to the approval of the National Association of Professional Baseball Leagues or its clubs.

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