El gran duelo monticular entre Paige y Dihigo

Paige, uno de los grandes lanzadores de las Ligas Negras, y Dihigo, un súper dotado del beisbol, se midieron en un juego memorable

By Mexican League | January 14, 2015 12:46 PM

México, D.F. (Tomás Morales) 14 de enero.- Después que el Águila de Veracruz ganó el campeonato de 1937 al Agrario del D.F., con la increíble actuación del formidable Martín Dihigo, que ganó cada uno de los tres juegos del play off en una serie de cinco y completó cada uno de los partidos, el equipo capitalino buscó para 1938 un pitcher de la gran calidad del peloterazo cubano.

Y en ese tiempo solo había uno que se le podía comparar que no fuera de Ligas Mayores, el formidable Satchel Paige, que es considerado el mejor lanzador que hubo en las Ligas Negras, siendo parte de los Monarcas de Kansas City.

Salador Teuffer, el gran jefe del Agrario, logró  convencer a Paige para que viniera a lanzar a México por unas semanas y de esa manera llegó uno de los días más espectaculares en los 90 años de la Liga Mexicana de Beisbol, el duelo entre dos monstruos del pitcheo: Satchel Paige, por el Agrario, y Martín Dihigo, por el Águila. El partido se celebró en Veracruz ante el entusiasmo total de la fanaticada. Además fue considerado ese juego como clave ya que la temporada estaba llegando al final y el Águila tenía dos juegos de ventaja sobre Agrario, por lo que Satchel Paige estaba obligado a ganar.

Fue el 5 de septiembre de 1938 cuando se anunció en el parque veracruzano el gran duelo, el duelo de titanes. El señor Teuffer pensó que si Satchel Paige con su grandeza no le podía ganar a Dihigo, entonces nadie lo iba a vencer.


FOTO: Paige y Dihigo, los protagonistas de un gran duelo de pitcheo.

Por espacio de seis entradas los dos pitchers pusieron ceros, aunque estaba más dominante Dihigo en cuestión de ponches ya que terminaría con un total de 12 por tres solamente de Paige. Obviamente, Dihigo estaba tirando con más velocidad, mientras Paige utilizó en ese juego muchos pitcheos submarinos.

Finalmente, en el cierre de la séptima entrada, por algo le dicen el inning de la suerte, el Águila se fue adelante 1-0 cuando ya con un out, hubo hit de Nerón Arjona y pasaporte a Alberto Cornejo. "Chile" Gómez fue el segundo out en una velita, pero "Chicalón" Méndez, llamado "El hombre de goma" por sus increíbles estiradas en la primera base, recibió pasaporte y la casa se llenó. Vino Silvio García a batear y Paige tiró un wild para que de esa manera entrara la primera anotación. Paige terminó ponchando a Silvio.

Abriendo la octava el Agrario logró anotar una para empatar el gran partido. Con un out el pequeño torpedero "Polín" dio hit y una rola fuerte de Chucho Torrijos le pegó en el guante a Dihigo para que quedaran corredores en segunda y primera.

Dihigo pareció salir del problema cuando el americano George Sampson dio rola por tercera, ideal para una doble matanza que sacara la entrada, pero el segunda base "Chile" Gómez, un mago del fildeo, estuvo en una mala tarde ese día y se le cayó la pelota del guante para que la casa se llenara. Dihigo se molestó mucho con ese error y Tacho Santaella siguió con hit que produjo la carrera del empate a una. Chucho Torrijos también quiso anotar en ese imparable al arrancar de la segunda base pero fue puesto out en un gran tiro del jardinero central cubano "Battling Siqui" Roque al plato.

Como en ese inning habían mandado bateador emergente por Satchel Paige, vino a relevarlo en el cierre del octavo el cubano Ramón Bragaña, el también estrella del pitcheo. Pero generalmente los pitchers estelares como Bragaña son mucho mejores abriendo que relevando y en el cierre del octavo fue atacado por el Águila.

"Popeye" Salvatierra, jonronero nativo de Veracruz, abrió con sencillo y le tocó batear a Martín Dihigo, quien volvió a enseñar su grandeza como pelotero completo al conectar un largo batazo que se fue sobre la barda del jardín central para dos carreras de ventaja. La locura en el parque veracruzano.

El calor podría ser infernal en el puerto pero ese cuadrangular cayó como un duchazo de agua fría en todo el equipo del Agrario que nuevamente iba a ser vencido por el fantástico Martín Dihigo.

En la novena entrada, Dihigo ponchó a Bragaña, quien ese año llevaba ya siete jonrones, dominando a Natos en rola a tercera y Tomás Hernández abanicó para el out 27, el ponche 12 de Dihigo en el memorable encuentro.

Por 3-1 ganaba el Águila el gran duelo entre los dos inmortales, Dihigo y Paige. El Águila se coronó tres días después y fue su segundo campeonato ganado en forma consecutiva con el cubano Agustín Verde de manager y con Dihigo siendo el hombre orquesta, el que era estrella en todas las facetas que tiene el Beisbol. Un super dotado del Beisbol, el rey del deporte rey.

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