1943: un año diferente en la LMB

Sultanes conquistó su primer título; hubo polémica por un juego protestado a Laguna

By Mexican League | January 28, 2015 3:33 PM

México, D.F. (Tomás Morales) 28 de enero.- A fin de cuentas fue 1943 el primer año que el equipo de Monterrey ganó un campeonato de la Liga Mexicana de Beisbol, pero nunca se habían visto tantas cosas diferentes como las que sucedieron para que al final del rol de juegos el equipo regio terminara capturando la corona por solamente medio juego sobre el Unión Laguna de Torreón.

Manejado por Lázaro Salazar, que de esa manera logró su tercer campeonato como timonel en la Liga Mexicana, el equipo del cerro de la Silla batalló hasta le último día por la corona con los Algodoneros manejados por Martín Dihigo, que tuvo otra gran temporada de pitcher al terminar con 16 ganados y ocho perdidos.

El ave de las tempestades y quien eventualmente terminó siendo el que decidió de una manera el campeonato a favor de Monterrey, era un pitcher americano de color que tiraba duro y que incluso en una ocasión fue probado por los Piratas de Pittsburgh en los años treinta, aunque nunca fue firmado. Tenía fama de ser el lanzador que más duro tiraba en la Lga Mexicana y como acostumbraba a dar pelotazos por su descontrol, hubo una junta de la Liga Mexicana en que un directivo propuso que se prohibiera lanzar a McDuffie por los Algodoneros de Unión Laguna en los juegos nocturnos en Torreón, donde el alumbrado no era muy bueno en el Parque Revolución. La directiva del Torreón protestó pero la votación fue de todos contra él y se aprobó, por única vez en la historia, la reglamentación de que un pitcher no pudiera lanzar en un juego de noche de determinado parque. En aquel entonces todavía no se usaban los cascos que protegían la cabeza de los bateadores.

Se notificó  la nueva decisión pero el manager Martín Dihigo hizo caso omiso y puso a lanzar a McDuffie en un juego nocturno que ganó en Torreón, pero hubo protesta y le quitaron el juego ganado al Laguna. Al final de la campaña ese juego fue la clave para que Monterrey ganara la corona y no Torreón. Después dijo Dihigo que a él no le habían notificado nada.

El caso es que para el último día de la temporada los Industriales y los Algodoneros estaban empatados en primer lugar, aunque con Torreón teniendo dos puntos de ventaja en el porcentaje. Y en ese último día el Monterrey tenía un juego en su casa contra Alijadores de Tampico y Torreón tenía un doble juego contra los Pericos de Puebla.

Sin embargo en Torreón llovió todo el día y solamente se pudieron jugar dos tercios del primer acto en que los Pericos anotaron seis carreras sobre el abridor Manolo Fortes, quien ese año fue el pitcher campeón, entrando Dihigo al rescate. Allí se suspendió el partido y, como no dejó de llover, no se pudo jugar ese domingo, con Unión Laguna haciendo esfuerzos para que al día siguiente, lunes, se pudiera llevar a cabo la doble cartelera y ya no contarían las seis carreras anotadas por Puebla en el primer inning. Pero los Pericos dijeron que para ellos la temporada ya se había terminado, no hubo ninguna notificación de la presidencia de la liga, y se regresaron a su casa.


FOTO: Heberto Blanco, Roy Campanella y Terry McDuffie.

Y como Monterrey ganó por 7-3 al Alijadores en el Parque Cuauhtémoc de Monterrey, entonces terminó la temporada con medio juego de ventaja y fue el campeón. Benjamín Díaz Flores, presidente del Laguna, decidió salirse de la Liga Mexicana por ese final tan diferente y como protesta se fue a jugar a la Liga Nacional.

Aquel Monterrey    que ganó su primer campeonato tuvo a Zenón Ochoa en la primera base, el muy buen segunda base cubano Heberto Blanco, el americano Tommy "Pee Wee" Butts de shortstop y Napoleón "Fantasma" Heredia en la tercera. El americano mulato Roy Campanella, luego gran estrella en Ligas Mayores, fue el catcher, con un jardín formado por Héctor "Comadre" Leal, La Mala Torres y su brazo prodigioso en el derecho y el venezolano Vidal López siendo jardinero y pitcher. En el juego de la coronación, Daniel Ríos lanzó todo el juego para su victoria 20 de la campaña con 16 triunfos de Vidal López y ocho de Lázaro Salazar, siete de "Coty" Leal. La Mala Torres fue el mejor bateador de ese Monterrey con .308 y Roy Campanella tuvo un average de .289 con 12 jonrones y 54 empujadas. Campanella fue luego estrella con los Dodgers de Brooklyn y elegido al Salón de la Fama en Cooperstown.

McDuffie, el hombre que propició el huracán en 1943, tuvo cinco años en Liga Mexicana y nunca fue ganador, terminando con record de 21-33. McDuffie tuvo buenos inviernos en la fuerte Liga Cubana y era pitcher estrella en las Ligas Negras. En México sólo se le recuerda por haber decidido un campeonato al perder en la mesa un juego que había ganado en Torreón. 

This story was not subject to the approval of the National Association of Professional Baseball Leagues or its clubs.

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