El clásico estelar de la LMB

El Juego de Estrellas se implementó en México desde 1939

By Mexican League | May 26, 2016 5:32 PM

Ciudad de México (Horacio Ibarra) 26 de mayo.- A escasos días de celebrarse el clásico de estrellas de la Liga Mexicana de Beisbol, el ambiente comienza a calentarse en torno a ese evento tan importante que definirá la zona donde deberá arrancar la serie final al momento de concluir el campeonato.  

El Juego de Estrellas, el gran espectáculo de media temporada de la Liga Mexicana de Beisbol que actualmente preside el C.P. Plinio Escalante Bolio, comenzó a escenificarse en la lejana temporada de 1939, copiando el sistema iniciado en las Ligas Mayores en 1933, gracias a las gestiones realizadas por Arch Ward, un editor de deportes del Chicago Tribune.

Afortunadamente, el primer encuentro estelar del circuito veraniego que fuera celebrado el 29 de agosto (1939) en el parque Delta de la ciudad de México resultó un duelo sumamente espectacular, con las Estrellas de Oliveros superando a las Estrellas de Carmona por una carrera a cero, gracias a un jonrón de campo conectado en la onceava entrada por Apolinar Pulido Polín, quien jugaba las paradas cortas alineando como primero en el orden.      

El encuentro fue memorable, reuniendo a las luminarias más notables de la época como Lázaro Salazar, Chet Brewer, Angel Castro, James Bell, Ramón Bragaña, Pullman Porter, Agustín Bejerano, Zenón Ochoa, John Taylor, Anastacio Santaella y Jesús Chucho Torrijos por citar unos cuantos.

Esa fue la primera de las 83 ediciones celebradas hasta la fecha, las cuales se han realizado bajo diferentes formatos.

La segunda confrontación de estrellas se llevó a cabo en 1942, de nuevo en el parque Delta, al enfrentarse la Zona Norte a la Zona Sur, con la victoria para los segundos por 15 carreras a 6.  

En los últimos años los sureños han eslabonado una cadena de cinco triunfos consecutivos, de 22 que han obtenido en 38 encuentros disputados ante la Zona Norte.   

Bajo diversas modalidades                                                        

La Liga Mexicana de Beisbol ha celebrado sus partidos de estrellas bajo ciertas modalidades, de ahí que hayan escenificado cinco encuentros de esa naturaleza de 1942 a 1945 con tres victorias para la Zona Sur y dos para la Zona Norte y de ahí hasta 1971 en que volvieron a enfrentarse de esa manera. Dicho encuentro se efectuó en el parque Francisco I. Madero de Saltillo, Coahuila, con una blanqueada de la selección norteña por seis carreras a cero.     

Bajo esa mismo sistema jugaron 15 encuentros de 1976 a 1993, con nueve triunfos para los sureños, mismos que ganaron también los cuatro desafíos celebrados de 1996 a 1999 y de 2003 a la fecha la ventaja ha sido para la Zona Norte por siete juegos a seis, aunque en el 2010 el representativo de la Zona Norte fue llamado Francisco I. Madero, mientras su similar de la Zona Sur tomó el nombre de Miguel Hidalgo, eso con motivo del Centenario de la Revolución Mexicana.

Mexicanos contra Extranjeros                                                   

Entre otras modalidades que ha llevado a cabo la Liga Mexicana de Beisbol con motivo de los Juegos de Estrellas está la de Mexicanos contra Extranjeros; Liga Mexicana contra la Liga de Texas; un Combinado, o sea, una Selección de Estrellas del circuito veraniego en contra de los campeones Tigres capitalinos en 1966 y la Liga Mexicana contra la Selección de Cuba, escenificando tres encuentros en el 2002 con la victoria para los primeros en todos los desafíos.  

Han sido 30 los encuentros disputados entre Mexicanos contra Extranjeros a lo largo de la historia, con una ventaja para los nacionales por 17 triunfos y 13 derrotas. El último partido de esa naturaleza se llevó a cabo el 17 de junio del 2001 en el diamante del Foro Sol capitalino, con una apabullante victoria del seleccionado azteca por nueve carreras a cero.   

La primera confrontación de este tipo fue consumada el 16 de septiembre de 1947, con un triunfo para los importados por cinco carreras a dos en el legendario parque Delta de la ciudad de México. Indudablemente, el encuentro reunió a las máximas luminarias de la llamada Epoca de Oro del Beisbol Mexicano.

A partir de entonces y hasta 1958 fueron 13 los partidos disputados bajo esa modalidad, con ventaja para los foráneos por siete juegos a seis.

Contra la Liga de Texas                                                                

El formato fue interrumpido en 1959 al celebrarse un Juego de Estrellas entre la Liga Mexicana y la Liga de Texas, el cual fue ganado por los nuestros por nueve carreras a tres, pero un año más tarde volvieron a enfrentarse Mexicanos contra Extranjeros con el acierto de los primeros por ocho carreras a siete, en un encuentro alargado a 11 episodios. Ese año también hubo otro choque entre la Liga Mexicana y la Liga de Texas, ganando estos últimos por siete carreras a dos.       

En los primeros años de la década de los 60 se intensificaron las confrontaciones estelares, realizando hasta cuatro Juegos de Estrellas en una misma campaña. En 1961 se realizaron cuatro partidos estelares. Dos entre Mexicanos contra Extranjeros con división de honores y dos de la Liga Mexicana de Beisbol contra la Liga de Texas, ambos ganados por el circuito que presidía Eduardo Orvañanos, con pizarras de 8-3 y 12-3, respectivamente. 

Combinado de estrellas                                                                 

De 1962 a 1965 se realizaron ocho juegos entre Mexicanos y Extranjeros con cuatro victorias por bando. Un año más tarde el Combinado de Estrellas superó a los Tigres capitalinos en 10 entradas. De 1967 a 1969 hubo tres desafíos entre Mexicanos y Extranjeros con dos triunfos para los legionarios. En 1973 y 1974 volvieron a enfrentarse de la misma forma con sendos triunfos para los peloteros nativos con pizarras de 11-7 y 17-6, respectivamente. Después de esta paliza la Liga Mexicana decidió no realizar más juegos de esta naturaleza, aduciendo la poca entrega de los peloteros importados sobre el diamante.

En 1994 la Liga Mexicana y su similar de Texas decidieron revivir los Juegos de Estrellas entre ambas organizaciones. Para eso celebraron juegos a visita recíproca, dos en 1994 y dos en 1995, arrojando una división de honores en cada entrevista. 

En el año 2000 volvieron a enfrentarse en un par de ocasiones, ganando los dos encuentros la Liga de Texas, celebrando el último de ellos en el Estadio Monterrey el 20 de junio.

Esta vez, el diamante del Palacio Sultán estará mostrando sus mejores galas para recibir a los miles de visitantes de todas partes de la república, todo con la finalidad de admirar a las estrellas más rutilantes de la Liga Mexicana de Beisbol, quienes estarán entregando lo mejor de sí mismos a la hora de las acciones sobre el terreno de juego.

This story was not subject to the approval of the National Association of Professional Baseball Leagues or its clubs.

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