Recordando al "Superman" de Chihuahua

Se conmemora el aniversario luctuoso de Héctor Espino

By Liga Mexicana de Beisbol | September 7, 2016 4:09 PM

Monterrey, N.L. (Horacio Ibarra) 7 de sptiembre.- Un día como hoy, 7 de septiembre, pero de 1997, falleció el mejor bateador del beisbol mexicano: Héctor Espino. Ya son 19 años sin el famoso Supermán de Chihuahua.

Fue en la madrugada de aquel día cuando Espino falleció víctima de un infarto.

Naturalmente, la noticia entristeció al mundo beisbolero en todos sus niveles. Se iba un grande del béisbol, pero emergía la leyenda del hombre que dejara multitud de récords ofensivos en las dos ligas más importantes de la República Mexicana.

Su llegada al béisbol profesional de México fue con los Tuneros de San Luis Potosí, en la desaparecida Liga Central, teniendo su primera intervención en un circuito de mayor categoría con Naranjeros de Hermosillo en la pelota de la costa, donde rápidamente demostró de lo que iba a ser capaz al conquistar varios cetros a la ofensiva.

Todo un sultán                                                                                

Su llegada a la Liga Mexicana de Beisbol fue con los Sultanes de Monterrey en la campaña de 1962, ayudando a al equipo regiomontano en la conquista del campeonato.

El nativo de Chihuahua fue nombrado el Novato del Año, terminando como líder de carreras impulsadas (105), empatado con Alonso Perry, el grandioso norteamericano con quien conjuntó una de las duplas más poderosas de todos los tiempos. Ellos fueron los factores fundamentales en la conquista del gallardete. 

Espino se convirtió, además, en el primer jugador sultán de la historia con más de 100 carreras anotadas (106) y más de 100 producidas (105).

Dos años más tarde elevó su nombre a alturas insospechadas imponiendo el récord de 46 cuadrangulares en la campaña, superando los 39 vuelacercas conectados un año antes por Ronnie Camacho de los Pericos de Puebla, obteniendo además el primero de sus cinco títulos de bateo en la liga de verano con .371 milésimas.

Su marca de jonrones perdura entre mexicanos y bateadores derechos.

Espino impuso su ley a base de batazos de vuelta entera y durante mucho tiempo fue dueño de la mayoría de marcas ofensivas de la Liga Mexicana de Beisbol, entre ellas las de carreras anotadas, hits, dobles, jonrones y carreras impulsadas, habiendo impuesto también infinidad de récords en un día, en una serie, en una campaña o en todos los tiempos.

El portentoso bateador fue el mejor de la década de los 60s. en la liga de verano y en invierno entregó mejores cuentas al conquistar 13 cetros de bateo, con siete títulos de jonrones, ocho de carreras impulsadas y el mejor porcentaje de todos los tiempos (.329), simplemente, un predestinado de la pelota.

La cereza del pastel fue haber sido nombrado el Jugador Más Valioso de la Serie del Caribe celebrada en República Dominicana en febrero de 1976, acompañando a los Naranjeros de Hermosillo que conquistaron el cetro.

This story was not subject to the approval of the National Association of Professional Baseball Leagues or its clubs.

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