A recordar los viejos tiempos junto al periodista Juan Acevedo
TIEMPO DEL RECUERDO: Platicamos con Juan Acevedo de lo que fueron los años sesenta y parte de los setenta. Es muy cierto que hasta antes de 1970, la LMB lucía muy sólida haciendo temporadas con seis equipos al empezar la década de los sesenta, aunque poco después subieron a una
TIEMPO DEL RECUERDO: Platicamos con Juan Acevedo de lo que fueron los años sesenta y parte de los setenta. Es muy cierto que hasta antes de 1970, la LMB lucía muy sólida haciendo temporadas con seis equipos al empezar la década de los sesenta, aunque poco después subieron a una temporada de 7 sedes y luego 8 que duró hasta 1969. Casi estuvieron al parejo con los 6 equipos que tenía la LMP en los años sesenta.
Por esos años este servidor ya tenía varias temporadas en la edición de la revista Súper Hit. Juan Acevedo colaboraba haciendo traducciones del libro que hizo Jim Bouton, su famoso Bola Cuatro donde ventaneó a jugadores, managers y directivos. Un libro que puso de cabeza a las Ligas Mayores donde Jim Bouton jugó un buen tiempo. Llegó a ser pitcher de los Yanquis de Nueva York y luego que se retiró le dio por escribir varios libros. Recordamos algunas cosas que dijo, ahora tendremos algo de ese material.
Llegó a escribir que los jugadores no respetaban a las esposas de los compañeros. Era un experto criticando a coaches de los equipos donde anduvo. Jim Hegan que fue coach y su hijo era jugador del equipo, nunca se dirigían la palabra para hablar de beisbol. Dice Bouton “nunca le escuche decirle algo de su bateo, las veces que habló con él fueron otros temas que nada tenían que ver con el beisbol”.
Cuando ya nadie quería a Jim Bouton en las Ligas Mayores, aceptó una invitación que le hicieron los Alacranes de Durango. El club pertenecía al doctor Álvaro Lebrija y era la herencia de los Charros de Jalisco que cambiaron su franquicia a la ciudad norteña. Sede que desapareció pronto, con la huelga de jugadores de 1980. Ya regresaron y ahora se llaman Generales de Durango.
Bouton nunca estuvo a gusto con los Yanquis, lo demostraba su actitud y cuando contaba las cosas que le sucedían con el club. Hablaba pestes de Bruce Henry, secretario de viajes del equipo, decía que era un tipo odioso. “Henry me negaba bats, me decía que no los necesitaba como pitcher (todavía no existía la regla del bateador designado). Cuando accedió comprarme unos, pidió que en lugar de mi nombre pusieran mi porcentaje en el bat (.092)”.
Una vez le dije que mi familia se quejaba que le asignaban lugares muy malos, me respondió “¿De a como quieren sus boletos para que mejore?”.
Más adelante veremos otras manifestaciones de lo amarga que fue la existencia de Jim Bouton en el beisbol. La verdad que nunca estuvo conforme, cuando jugó para los Yanquis de Nueva York fue una época mala para el club. Escribió lo malo y no paró, siempre fue lo mismo cuando anduvo por otros rumbos.