El Palacio Sultán celebra 25 años
Monterrey, N.L. (Horacio Ibarra) 13 de julio.- En un día como hoy, 13 de julio, pero de 1990, inició la historia del Palacio Sultán, el icónico inmueble ubicado por la Avenida Manuel L. Barragán, el cual emerge altivo, espectacular, como lo que es: un auténtico símbolo del beisbol profesional mexicano.
Todo comenzó a mediados de los años ochenta…
Los Sultanes de Monterrey, el equipo de mayor tradición en la Liga Mexicana de Beisbol adolecía de un estadio digno de su prestigio y categoría, de un estadio acorde al magnífico historial que le precedía.
Precisamente por eso las palabras del Ing. José Maiz García, presidente del club a finales de 1985 resultaron como un bálsamo para la sacrificada afición del equipo sultán que sufría aglomeraciones, incomodidades, malos servicios y otros imponderables que surgían cada vez que acudían al parquecito donde jugaban. Este se encontraba dentro de las instalaciones de la Sociedad Cuauhtémoc y Famosa de Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma, en parte dueña también del equipo regiomontano.
El inmueble era muy modesto y la fanaticada esperaba con ansia que la ciudad de Monterrey tuviera un escenario acorde a la modernidad, capacidad económica y entorno pujante de la gran urbe regiomontana.
Los Sultanes llevaban 14 años en esta sede, después de haber jugado por más de cuatro décadas y media en el desaparecido parque Cuauhtémoc desde el nacimiento de la franquicia.
La idea de construir un nuevo estadio en la capital industrial de México databa desde los años sesenta, cuando el magnate Anuar Canavati, presidente y propietario del club sultán trató de levantar un nuevo escenario, pero el directivo falleció en 1965 truncándose bruscamente la idea.
En 1963 fue presentada una maqueta en la cual se presumía el coso monumental que pretendía construirse.
Incluso hubo un artículo en la Revista Super Hit, donde Canavati mostraba la maqueta a José Reina Arjona, periodista regiomontano, quien se encargaba de publicar notas de los Sultanes en la desaparecida publicación editada en suelo capitalino.
Diez años más tarde el Lic. Rodolfo González Castillo, presidente de la novena también hizo varios intentos de edificar un nuevo escenario. El presidente sultán llegó a mencionar algunos lugares, entre ellos un terreno ubicado en la avenida Félix U. Gómez, donde actualmente se encuentra la Clínica 33 del Seguro Social, aunque también se mencionó otro espacio en Félix U. Gómez y Avenida Los Angeles, sin poderse llevar a cabo ningún proyecto.
Pero la idea de Pepe Maiz iba en serio.
El Ing. José Maiz García, presidente de los Sultanes de Monterrey afrontaba el reto y se atrevía a decir que se pensaba seriamente en la construcción de un nuevo estadio de beisbol en la sultana del norte, acorde al modernismo y a la dinámica de la capital industrial de México. La declaración fue hecha el 13 de marzo de 1985.
El importante empresario regiomontano había asumido la presidencia de los regios dos años antes y su principal motivación, además de hacer al equipo campeón, era construir una nueva casa para el club de mayor tradición en el beisbol mexicano.
El 13 de mayo de 1985 se dieron a conocer los planos de la edificación del estadio, pero fue hasta el 13 de septiembre que se oficializó la construcción del imponente escenario. Las cosas se dificultaron bastante, las negociaciones no avanzaban y la afición comenzó a impacientarse al no ver avances en el proyecto.
Todavía recordamos aquel mensaje colocado el 30 de marzo de 1986 en la alambrada que separaba las gradas de preferente en el parquecito de General Anaya; ¿qué pasó con el nuevo parque?, se leía en la manta que algunos aficionados llevaron intentando presionar a Jorge Treviño Martínez, Gobernador Constitucional del Estado, quien más tarde facilitaría los terrenos del antiguo campo militar para edificar el inmueble.
El inicio de las labores de construcción se dio a partir del 20 de noviembre de 1987 después de una serie de imponderables de todo tipo, pero principalmente económicos que retardaron la obra.
La construcción estuvo a cargo de la Constructora Maiz Mier, que presidía el Ing. José Maiz Mier y su hijo del mismo nombre, quienes aportaron su talento y gran parte de los recursos para sacar adelante el proyecto.
La multitud de inconvenientes que se presentaron durante la marcha hicieron que se retardara la construcción de la obra y en consecuencia, que le causara enormes dolores de cabeza al Ing. Pepe Maiz. Afortunadamente, las cosas salieron avante debido a la intervención de Raúl González ante el Presidente de la República, Lic. Carlos Salinas de Gortari, quien otorgó el faltante del presupuesto para finalizar la obra monumental que más tarde se convertiría en orgullo de la sultana del norte.
El Palacio Sultán
Localizado por la Avenida Manuel L. Barragán, "El Palacio Sultán" está convertido en uno de los lugares predilectos de las familias regiomontanas que tienen el privilegio de disfrutar los juegos de los Sultanes de Monterrey, además de los múltiples y variados eventos que se suscitan en el inmueble.
Construido entre 1987 y 1990, el estadio alberga a más de 27 mil espectadores cómodamente sentados y es el más grande y funcional de México y tercero en capacidad en América Latina, solo atrás del Estadio Latinoamericano de La Habana, Cuba y el Estadio La Ceiba, de ciudad Guyana, Venezuela, inmuebles con capacidad para 55 mil y 30 mil aficionados, respectivamente
La casa de los Sultanes mantiene similitud con el estadio Jack Murphy, de los Padres de San Diego. El inmueble, de pasto natural fue inaugurado el 13 de julio de 1990 con un partido del seleccionado mexicano en el Campeonato Mundial Juvenil AA, mientras que el primer juego de los Sultanes fue realizado el 20 de julio de 1990 ante los Tecolotes de Nuevo Laredo, equipo que venció al equipo de casa por dos carreras a cero ante aproximadamente 15 mil espectadores.
Los regios celebraron en grande su primera temporada completa en el nuevo escenario ganando el título de la liga en 1991. Fue un año inolvidable para el equipo regiomontano atrayendo a más de 500 mil espectadores a las tribunas y en ese mismo calendario tuvieron la mejor entrada de la historia cuando aproximadamente 32 mil espectadores asistieron el 21 de agosto al sexto encuentro de la serie final entre Sultanes y Diablos Rojos, estableciendo récord de asistencia. Un día más tarde se coronaban campeones venciendo a los colorados.
El monumental inmueble ha albergado una serie de acontecimientos notables. Por ejemplo, en 1991 se llevó a cabo el Duelo de Titanes; en 1992 la Serie de Campeones; en 1993 la Serie de la Revancha; en 1996 la Primera Serie, entre Mets de Nueva York y Padres de San Diego; en 1999 el Juego de Apertura, entre los Rockies de Colorado y Padres de San Diego, así como varios Juegos de Estrellas de la Liga Mexicana de Beisbol y Series Finales, además de haberse celebrado diversos Campeonatos Juveniles de Beisbol con gran aceptación por la fanaticada regiomontana.
En el coloso regiomontano también se han llevado a cabo inauguraciones de Ligas Pequeñas, eventos religiosos, conciertos importantes, así como eventos masivos organizados por estaciones de radio y las presentaciones triunfales de Los Temerarios, Bronco, La Mafia, Gloria Trevi y Selena, la desaparecida cantante texana como parte de los eventos de la Feria Monterrey (Teatro del Pueblo) en los años noventa. Este lugar albergó también una pelea de box de Julio Cesar Chávez (1994) y se han dado eventos de motociclismo, rodeos espectaculares, presentaciones de las Monster Trucks e incluso hasta bailes de banda y corte colombiano.
El Estadio Monterrey está llegando a sus primeras 25 temporadas como casa de los Sultanes y eso habrá que celebrarlo de mil maneras.