El inicio de los ochenta en la LMB
México, D.F. (Tomás Morales) 23 de agosto.- Fue 1981 un año diferente en la Liga Mexicana, ya que después del grave problema de la huelga de jugadores en 1980, el circuito hizo cambios y dos directivos que se marcharon lo fueron Ángel Vázquez, de los Diablos Rojos, y el doctor Álvaro Lebrija, los Piratas de Campeche. Don Jaime Pérez Avellá dejó la ciudad de Puebla y se plantó en Campeche, mientras en la capital Chara Mansur con sus hijos, Roberto y José Antonio, adquirió la franquicia de los Diablos Rojos.
La familia Mansur, que habían estado en Córdoba con los poderosos Cafeteros y que luego se mudaron a Reynosa abandonando la ciudad de los 30 caballeros, eran ahora los grandes jefes de uno de los clubes más importantes en toda la liga, los Diablos, y anunciaron como manager a Winston Llenas, quien había manejado sus equipos en los últimos años. Llenas era también muy buen bateador en nuestra Liga Mexicana y su posición era la tercera base.
La Liga Mexicana, que había crecido hasta 20 equipos la temporada de 1980, pudo armar hasta 16 equipos a pesar de que varios jugadores se fueron para formar la Liga de la Anabe.
En en el Sureste quedaron Diablos, Campeche, Yucatán y Poza Rica, mientras en el Sureste aparecieron Tigres, Azules de Coatzacoalcos, Tabasco y Águila de Veracruz. En el Noreste tuvimos a Nuevo Laredo, Reynosa, Monterrey y Aguascalientes. En el Noroeste los Saraperos de Saltillo, Indios de Ciudad Juárez, Unión Laguna y Chihuahua.
Por ese tiempo y por idea del ingeniero Alejo Peralta del Tigres, la Liga Mexicana puso una Academia de Beisbol en Pastejé para desarrollar nuevos peloteros y tratar de suplir a lo que se habían ido. La idea fue un éxito y salieron muchos jugadores importantes.
Para Cananea Reyes fue 1981 el año que su gran amigo y admirador, Maury Wills, se lo llevó al Marineros de Seattle en su debut de manager de Grandes Ligas. Wills fue un jugador muy astuto, un gran robador de bases, y tenía amplios conocimientos del Beisbol. Ahora tenía que aplicar sus conocimientos como nuevo manager y colocó Cananea Reyes como su coach de tercera.
Posiblemente en aquel 1981 llegó a pensar que ya nunca volvería a manejar a los Diablos Rojos.
Más adelante, me contó Cananea que su momento más formidable en su año de Grandes Ligas vino cuando estuvo de coach de tercera base de los Marineros en el Yankee Stadium y antes del juego el hombre del sonido local, el famoso Bob Shepard, anunció al público a los coaches, Benjamín Reyes en la tercera base: "El escuchar mi nombre en un estadio tan famoso como el Yanqui Stadium me hizo sentir algo my especial."
Fue 1981 el gran año de Fernando Valenzuela, la temporada de la Fernandomanía, y naturalmente los medios informativos daban poca importancia a todo lo demás que estaba pasando en el Beisbol.
Aquellos Marineros de Seattle de 1981 jugaban en el estadio totalmente techado, llamado el Kingdome, y llegaron a tener al gran actor cómico Danny Kaye como uno de los principales propietarios.
Al pasar un año en Liga Mayores, Cananea Reyes había convertido un sueño en realidad, el de estar en el mejor beisbol del mundo. Todo lo que vio en ese año le sirvió para aplicarlo después en la pelota mexicana en el momento del regreso.
1982
Para la temporada de 1982, el nuevo manager de los Marineros de Seattle, René Lacheman, pidió nuevos coaches para el equipo y allí no estaba el nombre de Cananea Reyes , quien de esa manera regresó al Beisbol Mexicano. Fue una suerte para nuestra pelota el retorno de Cananea y el que lo contrató para manejar lo fue el Azules de Coatzacoalcos. No podía volver con Diablos Rojos después que Winston Llenas los había llevado al campeonato el año anterior, pero Evelio Brito fue el que le dio la batuta del nuevo equipo de Coatzacoalcos.
Pero antes que comenzara la temporada de la Liga Mexicana, los Marineros de Seattle jugaron en la ciudad de México y Cananea Reyes estuvo de coach de tercera base en su despedida del equipo de los popeyes.
Antes vino a jugar la fuerte selección cubana que le ganó a los equipos de la capital, Diablos Rojos y Tigres.
Terminada esa serie internacional en que el héroe mexicano fue Roberto Heras del Tigres, al dar hasta tres jonrones, Cananea Reyes fue hasta Coatzacoalcos para entrenar con su nuevo equipo, Azules de Evelio Brito.
Enla parte final de la campaña y en juegos muy peleados, los felinos ganaron la serie en cuatro seguidos para llevase el título del sur. Los grandes amigos, Cananea Reyes y Fernando Remes, se enfrentaron en esta serie.

FOTO: Cananea, legendario manager de Diablos, llegó a Grandes Ligas como coach de tercera de Seattle.
Por cierto, los Tigres, que eran los grandes favoritos para ganar la serie final contra los Indios de Ciudad Juárez, perdieron en solamente cuatro juegos.
Los Diablos Rojos, que habían ganado el campeonato un año antes, no pudieron calificar para los playoffs y fue única vez en el tiempo de Roberto Mansur, de 1981 al 2014, que no han calificado para ir a los juegos de postemporada.
Esa final de los Diablos iba a cambiar el modo de pensar de Roberto Mansur, que comenzó a idear varios cambios con la idea principal de traer de regreso a los que habían sido ídolos del club escarlata antes de la huelga. Sin que nadie lo supiera, comenzó la operación retro para complacer a los fanáticos que todavía pensaban en los jugadores de antes en el equipo escarlata. Tenía todo el invierno para mover las piezas y encontrar a los nombres de los jugadores de antes. Incluso fue el último año de Winston Llenas como manager, por lo que Diablos iba a tener que anunciar un nuevo timonel.