Globe iconLogin iconRecap iconSearch iconTickets icon

Los Piratas de Domínguez y Estrada

August 27, 2015

México, D.F. (Tomás Morales) 27 de agosto.- Para la temporada de 1983, los directivos de la Liga Mexicana, ahora con Pedro Treto Cisneros como presidente, decidieron probar un nuevo sistema de playoffs y reemplazaron las series al que ganara cuatro de siete juegos por un "round robin", todos contra todos, entre los cuatro mejores de cada división.

De esta manera calificaron en el Sur los Diablos Rojos con récord de 74-37 para ser el Súper Líder y con cinco juegos y medio sobre los Piratas de Campeche, calificando también Tigres y Yucatán para los playoffs. En el Norte el ganador fue Rieleros de Aguascalientes con un juego de ventaja sobre los Indios de Ciudad Juárez, terminando Tampico y Saltillo con los otros cuatro finalistas.

El nuevo sistema del "roud robin" estuvo a punto de terminar en un empate en primer lugar en cada zona, pero sólo sucedió en la zona norte donde los Indios de Ciudad Juárez le ganaron en un juego extra a Saltillo para de esa manera ir a la final.

En la Zona Sur los Piratas de Campeche tomaron ventaja de medio juego sobre Diablos faltando solo un juego entre los sotaneros Tigres y los Rojos, por lo que de ganar el México habría terminado empatado en el primer sitio con los bucaneros y también se hubiera llevado a cabo un juego extra. Sin embargo, el Tigres le dio la zancadilla al Diablos que ese año tuvo al gran Cananea Reyes regresando de manager al club después de una ausencia de dos años. Esa derrota ante felinos fue un gancho al hígado rojo y bajo el mando de Fernando "Pulpo" Remes los Tigres lograron evitar que los Diablos, sus grandes enemigos, fueran a la final.

Piratas de Campeche tuvo como manager esa temporada al catcher Paquín Estrada, al que don Jaime Pérez Avellá le dio la primera oportunidad para manejar. Los Piratas ganaron la serie final al Ciudad Juárez en siete emocionantes partidos para de esa manera conquistar el primer campeonato de su historia para la llamada ciudad amurallada.

Y los Piratas lograron el campeonato de la manera difícil, ya que los Indios contaron con un Teodoro Higuera que había llegado al gran momento de su carrera y con una gran temporada de 165 ponches que le dio el campeonato del departamento y un récord de 17-3 con 2.03 y lo dejó listo para las Ligas Mayores, obteniendo su contrato los Cerveceros de Milwaukee que tenían un arreglo de trabajo con los Indios de Ciudad Juárez.

Ya eran los tiempos del formidable pitcher Jaime Orozco, que ganó 13 juegos con los bucaneros, aunque el mejor brazo que tuvieron fue el zurdo Herminio Domínguez, que logró 17 victorias, mientras que el zurdo Germán Jiménez, que también llegaría a Grandes Ligas, tuvo 13 triunfos. Álvaro Peralta tuvo una campaña de 10-5. Herminio Domínguez terminaría su carrera siendo el pitcher con más juegos sin hit ni carrera, un total de tres, siendo perfecto uno de ellos. El dominicano Julio César Divison tuvo una gran temporada como relevo de los Piratas con 35 juegos y 0.77 en carreras limpias, así como récord de 3-2.

Los últimos juegos se celebraron en Ciudad Juárez por lo que la victoria final de los bucaneros fue de mayor mérito. Los Piratas lograron una gran temporada del catcher dominicano Ramón Lora con .337 y 11 jonrones, José Juan Bellazetín estuvo formidable con .324 y luego sería gran estrella con los Tigres, Albino Díaz bateó .300, el infielder Porfirio Mendoza y Charlie Beamon batearon .296 y el dominicano Juan Ramón Bernhardt, que había sido manager del club, terminó siendo cambiado. Guillermo "Tiburón" Rodríguez, en su primer año con Campeche, bateó .270 y luego se destaparía como un nuevo jonronero mexicano.  


FOTO: El lanzador Herminio Domínguez y el manager 'Paquín' Estrada.

Fue Piratas un equipo que tuvo su base en el pitcheo, con tres abridores teniendo promedios en carreras limpias debajo de las tres carreras por juego de nueve innings.

Para don Jaime Pérez Avellá fue su segundo campeonato en la Liga Mexicana, habiendo llegado al cuadrilátero de ganadores en 1979 con los Ángeles de Puebla. Y ahora en 1983 lograba la corona a pesar de tener de contrario en la final al que ya era formidable lanzador zurdo Teodoro Higuera.

Para Jaime Orozco, un pitcher tan bueno como el mejor por muchos años en la Liga Mexicana, fue su segunda temporada seguida de doble dígito en victorias y al final de su larga carrera, de 17 temporadas, tuvo 10 años con 10 ó más triunfos, interesando a buscadores de la gran carpa.