Recordando a Héctor Espino
Monterrey, N.L. (Horacio Ibarra) 8 de septiembre.- Héctor Espino falleció el siete de septiembre de 1997, hoy se cumple el 18 aniversario de ese hecho tan lamentable.
El nativo de Chihuahua, murió a los 58 años de edad, víctima de un infarto fulminante en su hogar ubicado en Cd. Guadalupe, N.L., dejando al béisbol mexicano sin su importante presencia.
El rey de los bateadores del béisbol mexicano se convirtió en leyenda gracias a la cantidad innumerable de récords conseguidos sobre el campo de juego.
Simplemente, Espino fue un predestinado de los diamantes.
El chihuahuense adquirió su fama gracias a su enorme consistencia, su tremendo poderío y su gran oportunismo con el madero.
Cierto es que le han arrebatado muchos de sus récords ofensivos entre varios bateadores, sin embargo, hay otros que han perdurado y tal vez se mantengan durante varias décadas a futuro.
El inmortal de la pelota mexicana pasó sus mejores años con los Sultanes de Monterrey y más tarde dio muestras de grandeza con los desaparecidos Alijadores de Tampico, antes de comenzar a deambular con varios equipos.
A 18 años de distancia de aquel hecho tan lamentable, el recuerdo del incomparable bateador se conserva vivo en la memoria de los aficionados de todas partes de la República Mexicana, quienes disfrutaron con sus batazos en los distintos escenarios beisboleros al grado de magnificarlo como uno de los mejores de todos los tiempos en nuestra pelota.