Espino; a 50 años de su debut
Espino tuvo un debut afortunado al disparar el primero de sus 299 jonrones en el segundo partido de la doble jornada efectuada en el parque Álvaro Obregón, ante el equipo de Guaymas.
Su batazo fue sobre un lanzamiento del derecho Cliserio Trujillo, pero antes, en el primer encuentro, había conectado el primer imparable de su carrera.
Fue hasta el 29 de octubre que vistió por primera vez el uniforme de Hermosillo, conectando un par de inatrapables sobre la serpentina de Arturo Cacheux y fue hasta el día 13 de noviembre que disparó su primer cañonazo de vuelta entera vestido de naranjero.
Con el club naranja forjó una historia incomparable, convirtiéndose de golpe y porrazo en el hombre récord del beisbol mexicano.
Su talento se desbordaba a raudales. En su primera temporada obtuvo el título de bateo, ligando cinco cetros consecutivos, sorprendiendo a propios y extraños con el dominio de su tolete.
A partir de 1962 vistió el uniforme de los Sultanes de Monterrey en la Liga Mexicana de Beisbol, circuito al que encabezó en cuadrangulares en la campaña de 1964 con 46 cañonazos sobre la barda, imponiendo una marca al respecto.
De ahí en adelante Espino escribió páginas gloriosas en su brillante trayectoria, labrando su pedestal como la máxima figura de todos los tiempos en la pelota mexicana.