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Oscar Mora, 10 años de dedicación escarlata

El popular batboy cumple una década de trabajo con Diablos Rojos del México
September 6, 2013

México, D.F. (diablos.com.mx) 6 de septiembre.- En el dugout de Diablos Rojos del México se reconoce siempre la voz amable de Oscar Mora. El batboy de la novena escarlata va y viene lo mismo al terreno de juego que al clubhouse, atento a las peticiones de los jugadores y del manager para quienes se ha convertido en un hombre clave dentro del club con el que cumple y celebra una década de pulido trabajo.

"Ya son diez temporadas con Diablos Rojos, desde 2003, que fue el año en el que falleció mi papá. Yo le ayudaba desde 1999 y ya en 2004 me quedé solo como batboy", recuerda 'Morita'.

"Gracias a Dios, siempre he comido de esto, mi papá me traía desde niño y me gustó mucho. En 1999 me decidí a ayudarle de tiempo completo y se fueron dando las cosas, me fui a la Academia en el año 2000, en 2002 me mandaron a Oaxaca, con Guerreros, y ya en 2004 me quedé aquí y he aprendido mucho", explica el popular batboy, quien comparte funciones con Valentín Burgos.

Oscar heredó el oficio de su padre, Antonio 'El Abuelo' Mora, quien trabajó para los escarlata por más de 40 años. 'Morita' aprendió de él los secretos que al cabo de esta década lo han convertido en una figura entre los batboys de la Liga Mexicana de Beisbol.

"El trabajo en casa es más tranquilo. Llegamos a preparar cosas, a sacar bats y pelotas para las prácticas, tenemos listos bats y cascos, terminamos y nos encargamos de guardarlo todo, no nos hacemos cargo de la ropa, porque está el señor Gabino García, quien desde hace muchos años se encarga de eso", comenta Oscar sobre don Gabino García, responsable del clubhouse y otro hombre institución para el club escarlata.

"En gira se complica más, ahí sí mis compañeros y yo mandamos a lavar uniformes, limpiamos spikes y acomodamos todo, ropa y maletas; llegamos al estadio unas dos horas antes que los jugadores para que todo esté listo para ellos", detalla Mora, quien al cabo del tiempo ha aprendido a conocer a la perfección los gustos de cada uno de los peloteros.

"Todos tienen distinto carácter, así que trato de estar adelante de ellos porque de alguna manera ya conozco sus necesidades. Todos tienen su estilo, trato de no equivocarme y, cuando me pasa, procuro resolverlo de inmediato y de que nos les falta lo que ellos necesitan", asegura.

'Morita' disfruta de su trabajo, consciente de la responsabilidad que recae sobre sus hombros para lograr que funcionen a la perfección cada una de las piezas de la maquinaria escarlata.

"Quiero mucho al equipo y le agradezco mucho a don Alfredo Harp, al licenciado Roberto Mansur, al señor Pedro Mayorquín y a don Gabino que me han apoyado mucho para ser batboy, día tras día sigo aprendiendo y trato de hacer cada vez mejor mi trabajo, si Dios me lo permite, quiero trabajar muchos años aquí", confía.

A diez años de distancia, Oscar Mora atesora innumerables anécdotas con Diablos Rojos, el buen sabor que dejan los triunfos, los Campeonatos; el dolor que se experimenta con las derrotas y con más de uno de los pelotazos que se ha llevado en algún juego. Para el batboy, todo vale la pena por el beisbol, Diablos Rojos y su familia, su esposa Adriana y sus hijos Bricia y Antonio.

"Estoy muy agradecido con el beisbol y muy contento de trabajar con Diablos Rojos del México", finaliza el popular 'Morita'.