LMB: La lesión de Francisco Barrios
Platicamos con el doctor Arturo Carranza, un gran amigo que además tiene una manera especial de saludar. “Mi Sangre”, así se expresa tomando este saludo que en el beisbol han identificado a varios cubanos, los que han sido parte de la historia en nuestro beisbol profesional. Un especialista de la
Platicamos con el doctor Arturo Carranza, un gran amigo que además tiene una manera especial de saludar. “Mi Sangre”, así se expresa tomando este saludo que en el beisbol han identificado a varios cubanos, los que han sido parte de la historia en nuestro beisbol profesional.
Un especialista de la medicina deportiva que ya cumple 45 años de estar ligado al beisbol de invierno, siempre listo para hacer su labor. Lo conocimos durante el desarrollo de la temporada 1979-80, cuando apenas empezaba a ejercer, ahora es una figura y claro aprovechamos para platicar con él y recordar viejos tiempos. Desde la temporada 1979-80, aunque todavía empezaba a figurar en la medicina. Surgió aquella triste historia que vivimos cuando Pancho Barrios se fracturó su brazo derecho haciendo una picheada. Este servidor estaba en mi primera temporada invernal transmitiendo por radio con el inolvidable amigo Fausto Soto Silva (q.e.p.d.).
Pancho Barrios estaba en su temporada de regreso a las Ligas Mayores. Y lucia muy bien. El manager de los Naranjeros de Hermosillo, Tom Harmon, lo había invitado al campo de entrenamiento de los Cachorros de Chicago. Eso lo emocionaba y lucia muy bien. Recuerdo un juego que abrió en Mexicali, había mucho frio y les lanzó blanqueada de 3-0 que le dio la victoria a los Naranjeros de Hermosillo; cuando no se tenía el sistema que actualmente impera. Nos referimos al cerrador especializado.
Llevaba varias salidas estupendas y su promedio de efectividad estaba cortante, pero llegó lo que menos nos imaginábamos. Un domingo que se jugaba por la tarde, los Naranjeros enfrentaron a los Algodoneros de Guasave, era la temporada 1981-82. Para estas alturas, Pancho Barrios me pidió que hiciera su libro del tiempo que había pasado en Ligas Mayores, cuando jugó para los Medias Blancas de Chicago, de 1974 a 1981. Ya estaba consolidado pero también se dedicó a consumir drogas. Como él me dijo, “pero no quiero que escribas cosas bonitas de mí”. “Al contrario, quiero que se sepa en todo en lo que me enredé. Ahora quiero llegar limpio y recuperar el buen camino”.
El libro lo inicié y llevaba un poco más de 20 cuartillas cuando surgió lo menos esperado, los Naranjeros enfrentaban a Guasave en el parque “Héctor Espino”. Pancho fue el abridor de casa y su pitcheo se notaba firme, pero, enfrentando al primera base “Doc” Estes y de pronto pegó un grito y bajó del montículo tomándose el brazo. Se le había fracturado en dos partes. Por supuesto lo llevaron a la mesa de atención de los masajistas, acompañándolo el doctor Manuel Robles Linares, médico del equipo.
El doctor le comunicó que no volvería a lanzar y eso acabó a Barrios, esto sucedió a fines de diciembre y en abril del año de 1982 falleció. El doctor Carranza y este servidor platicamos de ese suceso hace 40 años.