LMB: Ramón Arano, entre los grandes del beisbol
El día 28 de diciembre sirve para hacer algunas bromas, llamado también Día de los Inocentes, por eso cuando Ramón Arano lanzó juego sin hit ni carrera con los Yaquis de Ciudad Obregón, venciendo 1-0 a los Venados de Mazatlán, la gente pensó que se trataba de una broma.. Esto
El día 28 de diciembre sirve para hacer algunas bromas, llamado también Día de los Inocentes, por eso cuando Ramón Arano lanzó juego sin hit ni carrera con los Yaquis de Ciudad Obregón, venciendo 1-0 a los Venados de Mazatlán, la gente pensó que se trataba de una broma.. Esto sucedió el 28 de diciembre de 1965, todo fue porque Arano jamás lanzó un juego sin hit ni carrera en sus 30 años en la LMB y tampoco lo había hecho en la LMP que cuando lo hizo todavía se llamaba Liga Invernal Sonora-Sinaloa.
Arano se identificó por no haber lanzado este tipo de juegos y tampoco tuvo una temporada de 20 triunfos. Se entiende que no lo haya hecho en el beisbol invernal porque sus calendarios de juegos son cortos. El máximo ganador en una temporada fue Miguel Sotelo, en la cuarta que correspondió al año beisbolero 1961-62 logrando 18 victorias con los Naranjeros de Hermosillo.
Arano participó en 30 temporadas en la LMB y lo más cerca que estuvo de lograr 20 triunfos en una campaña, sucedió en 1978 y 1979 que tuvo marcas de 19-10 y 19-13. Eso fue con los Cafeteros de Córdoba, el equipo donde pasó sus mejores momentos. No obstante que en 1972 no quería jugar con ellos diciendo que se iba a convertir en un perdedor jugando para un equipo de expansión. Pero lo convenció Chara Mansur y fue para su bien. En 1971 tuvo marca perdedora de 12-15 con los Diablos Rojos de México y los Saraperos de Saltillo. Pero todo cambió al llegar al equipo veracruzano.
Arano jamás tuvo una marca perdedora en sus 8 años con los Cafeteros de Córdoba, fue a donde dio su mejor salto hacia las 334 victorias que logró en su carrera para establecer un récord que jamás será igualado. Con los calendarios que se han reducido y que los pitchers con trabajo pasan de cinco entradas, difícilmente logran 10 o 12 victorias. Tampoco duran tanto en la actividad, no pasan de 10 o 12 temporadas.
Para pitcher de 30 temporadas terminar con promedio de 3.26 en carreras limpias viene siendo un hallazgo. Una verdadera constancia de efectividad. Ramón Arano es parte de esa elite. Cuando lanzaba la gente creía que era una payasada cuando entre pitcheadas les hacía señas a sus jugadores de cuadro y jardineros; los movía para colocarlos donde le parecía podía salir el batazo según el pitcheo que preparaba. No tenía gran repertorio, su recta bien controlada y un slider natural. Siempre me gustó su pitcheo, Arano merece un monumento en el puerto jarocho. Es uno de los grandes veracruzanos en la historia del beisbol.