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Entrevista con Mercedes Esquer

El Salón de la Fama entrevista a uno de sus nuevos inmortales
February 12, 2011
Monterrey, N.L. (salondelafama.com.mx/Horacio Ibarra) 12 de febrero.- El zurdo sinaloense nos platica cómo fueron sus inicios en el rey de los deportes, los caminos que tuvo que tomar para consagrarse y posteriormente convertirse en uno de los mejores pitchers zurdos del beisbol mexicano, que más tarde le redituarían su ingreso al Salón de la Fama del Beisbol Profesional de México.

La entrevista se realiza después de una sesión de fotos para el recinto de inmortales, en el centro del diamante del parque Manuel 2Ciclón" Echeverría, casa de los Mayos de Navojoa, en el segundo receso de la serie final entre los Algodoneros de Guasave y los ahora campeones Yaquis de Cd. Obregón, que acaban de ganar la Serie del Caribe.

Mercedes, ¿qué significa para ti convertirte en inmortal del Salón de la Fama?

Creo que es el premio a lo que hiciste en el terreno de juego, algo que ahí se ve reflejado, yo le que le doy gracias a Dios, a mi familia, a mis compañeros, a los directivos que me apoyaron, a todo el mundo. Estoy muy contento. Agradezco a los integrantes del Comité Elector que votaron por mí, a todos, porque de alguna manera me apoyaron en muchas cosas, a ustedes porque hicieron el esfuerzo de venir hasta aquí (Navojoa), y se tomaron el tiempo para hacer todo esto (fotos y entrevista), definitivamente, estoy muy agradecido con todos.

Platícanos como fueron tus inicios, como comenzaste a jugar, desde cuándo y dónde.

Comencé a jugar desde que estaba en la escuela primaria, estuve en la escuela de San Sebastián, Municipio de Guasave, Sinaloa, que fue donde nací. Recuerdo que jugábamos entre los barbechos, de alguna manera habilitábamos los campos para poder jugar y fue ahí, prácticamente, donde inició mi gusto por el rey de los deportes. Luego nos cambiamos a otro pueblo que también se llama San Sebastián, y pues, ahí en la escuela creció mi gusto por el beisbol al tomar parte en torneos escolares, luego seguí en la liga de Raúl Montoya. En Los Mochis jugué con Leyva Solano, que también es un pueblito y fue ahí donde me firmaron.

¿Quién te firmó?

El Señor José Cota, de Hermosillo. El trabajaba para los Sultanes de Monterrey, en los inicios de los 70. Fue por el 74 o 75, yo tenía 14 o 15 años y me firmó sin verme jugar. Él nomás fue de visita, por qué tenía ahí unos hermanos, le dijeron que yo jugaba y fue a hablar con mi mamá y con mi papá, que en paz descanse, para ver si me daban permiso de jugar beisbol. Le eché ganas, mis papás me apoyaron, y para adelante. Yo llegué a Monterrey en 1975, concretamente a la Liga Regiomontana, el equipo sucursal de los Sultanes que era manejado por Chuy Valtier, el instructor era Leo Rodríguez. El equipo era como una pre-selección, de ahí iban a hacer la selección para el interestatal, en 1976.

Jugamos en la Liga Regiomontana, todo noviembre y diciembre y a partir de ahí vinieron las selecciones de Valtier, así como Leo Rodríguez. Afortunadamente, quedé entre los afortunados para regresar a la organización de los Sultanes para la Liga Central, con Henequeneros de Cd. Victoria.

¿Qué peloteros recuerdas de aquellos Henequeneros?

Bueno, ahí estaba Leo Valenzuela, Chito López, Jesús Manuel López, Jesús Ornelas, Manuel Bobadilla, Leo Clayton, Porfirio Mendoza, Rogelio Gutiérrez, Mario Flores, que era short stop en ese tiempo, jugó con Sultanes también, estaba un hermano de Fernando Camargo; Julián Camargo.

¿Fernando no estaba ahí?

No, él estaba en la Liga Mexicana, ahí estaban también Ramiro Saucedo, Fabián Hernández que era de Monterrey.

¿Quién era el manager en Cd. Victoria?

El manager era Fidel Flores y el gerente era Juan Treto, él era hermano de Pedro Treto.

En Cd. Victoria tuviste el privilegio de lanzar un juego perfecto.

Sí, me parece que fue en el 77 cuando lancé un juego perfecto, fue en contra de Fresnillo, sucursal de los Diablos Rojos, ahí estaba Nelson (Barrera), que en paz descanse, David Villágomez, Dagoberto Román, Alejandro Lizárraga.

¿A quién tuviste de cátcher en aquel partido?

El catcher fue Jesús Manuel López, "Chito" López, que está conmigo en el cuerpo técnico de Cd. Obregón y bueno, es una anécdota que contamos él y yo. Oye, ¿te acuerdas cuando te catché el juego perfecto?, sí, como no, entonces, a broma me dice... que mal te pedí ese día, todo fue bueno, como anécdota, "Chito" la sigue contando. Un poco más tarde me subieron a la Liga Mexicana.

¿Qué pasa cuando llegas a la Liga Mexicana, después de haber salido de un rancho?

Para mí, era bastante complicado, no sabía ni donde quedaba Monterrey. Tenía que tomar un camión de Guasave a Mazatlán y luego otro de la línea Monterrey-Saltillo, unos camiones que iban a Monterrey y que eran muy incómodos. Tenían que subir la sierra de Durango, en donde me parece que vomite como cinco o seis veces, si no es que más, recuerdo, y pues, Monterrey quien sabe dónde queda, a mí se me hizo demasiado largo el camino.

Supongo que tenías unos 16 o 17 años.

Así es. Llegué a Monterrey y no sabía ni que hacer. Con la dirección que traía le dije a un taxista de la Central de Autobuses que si me podía llevar. Me dice, como no, oiga, pero le va a salir un poquito caro... Afortunadamente traía con que pagar. Cuando no conoce uno es como el que no ve. Ya, me llevó, no sé cuantas vueltas me dio, me paseó y llegué al domicilio, gracias a Dios, resulta que de la central estaba a dos cuadras, era por Arteaga, con el tiempo me di cuenta donde estaba, pero ah que bailada me dio el desgraciado y allí estábamos. Era una casa de asistencia, con la señora Elia.

¿Ahí era donde te había enviado el club?

Sí, ahí nos daban de comer, ahí estábamos la mayoría, éramos como unos 10 u 11 prospectos.

¿Qué pasa cuando te presentas en el campo de los Sultanes?

No, pues la realidad, yo no llevaba nada, claro, ahí nos daban todo, recuerdo que el señor Leo Rodríguez nos dijo que siempre, cuando se va a un try out, como ahora que se prueba a los muchachos, tienen que venir preparados con sus spikes, con su uniforme, su guante, todo...

¿Tú no llevabas nada?

No, yo no llevaba nada por qué no tenía. Le digo a Leo, yo no tengo nada.

Hey, préstenle algo a este muchacho para que practique, dio la orden.

¿Lo dijo molesto?

No, no molesto, nada más así, hey, dénle algo rápido a este muchacho para qué se vista. Hubo algunos que despidieron y otros nos quedamos en la Liga Regiomontana, que era muy fuerte, por cierto, era muy competitiva. En aquel tiempo hacía mucho frío, yo no llevaba chamarra y yo lo cuento como anécdota, porque yo le dije a Leo que necesitaba cien pesos para comprar una chamarra, ahí por la Avenida Colón (Monterrey) vendían unas chamarras muy bonitas, yo quería comprar una chamarra porque el frío era muy intenso.

Me consiguió los cien pesos y me fui por la Avenida Madero. Yo iba por mi chamarra, pero resulta que en el camino me encontré con una zapatería y vi unas botas muy bonitas que me gustaron, pero las botas me costaban 80 pesos y me sobraban 20 para gastar. Pues hijo de la fregada, me quité la chamarra y me compré las botas. No, yo andaba tirando aceite con mis botas.

Entonces, ¿no compraste la chamarra? No compré la chamarra. Llegamos al Cuauhtémoc y Famosa, que era el lugar donde practicábamos, ahí nos daban de comer después de la práctica. Yo llegué con mis botas y me dice Leo: Mercedes, la chamarra, ¿ya la compró?

Le digo, no, compré unas botas. A pues, ahora se pone una bota en cada brazo, porque yo no le voy a conseguir ni un cinco para que usted se compre su chamarra. No, pues está bien, ahí me daban carro, como dice uno, por lo de la chamarra, porque yo compré mis botas, eso sí, tuve que aguantarme el frío, porque hacía mucho frío ahí, en diciembre.

Hay muchas vivencias en tu carrera.

Así es, son vivencias que le pasan a uno en su trayectoria, pero fue muy bonito, yo le agradezco mucho a Fidel Flores, todavía es scout de los Sultanes, me parece que aún trabaja con ellos.

Mercedes, ¿quién fue tu primer manager?

Fue Marte de Alejandro, que en paz descanse.

¿Recuerdas cómo te trataba al principio?

No, pues bien, ó sea, uno sabe que al principio no va a pitchear, que poco a poco lo van a llevar, y a partir del 78 ya me dieron oportunidad de iniciar juegos

¿Contra qué equipo abriste tu primer partido?

La verdad, no me acuerdo, esa es una de las cosas que me han preguntado muchas veces y sabes, no lo recuerdo, lo que sí recuerdo es que en Liga Mexicana el primer juego que abrí fue en contra de Torreón, pero a ciencia cierta, contra qué equipo lo hice en 1977 como relevista, no lo recuerdo.

¿Hubo alguna persona, algún pitcher que puliera tus facultades, que te ayudara a superarte?

No había nadie que me dijera, sólo había un coach en primera base, un coach de tercera y el manager, era todo, no había nadie más, ni coach de bullpen, ahí se iba uno con lo que había aprendido, en realidad, no había quien te dijera y los jugadores viejos no te decían nada.

¿Había egoísmo por enseñar a los jóvenes?

Sí había, los veteranos no se preocupaban por enseñarle algo a los que venían subiendo, por que tenían miedo que alguno de ellos les quitara el puesto.

¿Camargo (Fernando) fue tu primer catcher?

Fue Chay Briones. Briones fue el que me catcheó y después Fernando, pero fue Chay fue el que me llevaba, me ponían con él porqué era el más veterano de los catchers y era muy bueno a la defensiva.

¿De alguna manera él te ayudaba?

Sí, nos ayudó bastante en los juegos y pues, uno aprende muchas cosas en el camino, pues qué bueno que él tuvo esa visión para que uno aprendiera a pitchear, por que hay pitchers que tiran muy duro, pero no saben pitchear, no duran mucho, porque no tienen la inteligencia que se requiere.

¿Para explotar las facultades.?

Eso, quien explota eso a temprana edad se va pronto para arriba y eso es lo que hace uno ahora, tratar de que si los muchachos tiran duro, sólo hay que preocuparse porque agarren buen control, porque si a esa edad agarran buen control tirando 90 mph, van a ganar juegos donde quiera, pero van a batallar cuando ellos tiran por tirar, tener buen comando, eso es lo principal en el pitcher.

Mercedes, en aquellos años Sultanes tenía un equipo de jóvenes con mucho talento, pero llega la huelga, ¿qué pasa cuando llega la huelga de peloteros en 1980?

Nosotros nos fuimos a la huelga, nos fuimos a la huelga y nos concentramos en México, todos. En el Centro Olímpico, ahí nos repartimos e hicimos varios equipos para ir a determinadas partes de la república para juntar fondos para la Asociación.

O sea, ¿tú si te integraste a la Asociación?

Sí, ese año sí, en el año de la huelga sí, pero al siguiente año ya no volví con ellos.

¿Rectificaste a tiempo?

Sí, porqué, yo iba para Estados Unidos, en el 82 me fui para Estados Unidos.

¿Quién te llevó a Estados Unidos?

El señor Figueroa, no recuerdo como se llama. Figueroa se apellida, no me acuerdo como se llama, él trabajaba para los Piratas de Pittsburgh y..

¿El te recomendó?

Era scout de los Piratas y fui en 1982 al entrenamiento de Grandes Ligas, ahí estaba Tony Peña, Enrique Romo, Don Robinson, que tiraba por abajo del brazo y muchos peloteros destacados.

¿Hiciste entrenamiento con ellos? Sí, duré todo el entrenamiento del 82, luego vine a la Liga Mexicana a préstamo, porque así era el arreglo, si no me quedaba en Grandes Ligas me iban a prestar a los Sultanes y así pasó, volví con Sultanes pero terminando la Liga Mexicana me fui a Triple A, con Portland, Oregón, que era sucursal de los Piratas, ahí terminé el último mes, volví a Estados Unidos ya perteneciendo a Pittsburgh, a Triple A y ahí termine. No me subieron al año siguiente y los Toronto Blue Jays me tomaron en la regla 5, fui con ellos en el 83, al entrenamiento de Grandes Ligas, luego me enviaron a Doble A, donde tuvieron que operarme del brazo a pesar de haber tenido una buena campaña. Batallé mucho para recuperarme de la operación.

¿Eso tal vez mermó tu oportunidad?

Posiblemente, porqué también mi velocidad bajo como tres millas, allá se fijan mucho en eso, pero le doy gracias a Dios, porque a partir de ahí empecé a enseñarme a pitchear, a desenvolverme en la loma.

¿De alguna manera aprovechaste tu viaje a los Estados Unidos.?

Me ayudó a saber cómo prepararme, yo me fijaba mucho en eso, como se preparaban los americanos, me fijaba mucho en los instructores, que hacían para enseñar, todo el tiempo fui muy observador, me fijaba mucho en eso, allá estuve en el 84, y el 85 casi no lancé, ese año me devolvieron a la Liga Mexicana.

Continuará.

Esta información no fue sujeta a la aprobación de la LMB ni de otros clubes